Comunicado de prensa
Aplican el Internet de las Cosas al ámbito marítimo
El sistema comunica boyas con hasta 20 kilómetros de distancia entre ellas
Ensenada, Baja California, a 30 de enero de 2026. El Grupo de Investigación Avanzada en Redes de Telecomunicaciones y Sistemas (ARTS) de la División de Física Aplicada del CICESE, conformado por personal académico, técnico y estudiantes de posgrado, recibió una patente por la invención de un sistema de comunicación marítima inalámbrica que reduce el impacto negativo del oleaje al utilizar un principio de compensación automática.
Esta invención permite crear redes de comunicación inalámbrica a cientos de kilómetros mar adentro -donde no hay señal celular, solamente satelital-, entre boyas distanciadas por hasta 20 kilómetros.
“Nos dimos a la tarea de crear un sistema completo, tanto de software como de hardware, para hacer conexiones entre las boyas”, compartió Shiro Kaishi Romero, técnico de la División de Física Aplicada del CICESE.
Actualmente existen mecanismos de compensación para mitigar el efecto del bamboleo del mar en el enlace inalámbrico, pero al ser mecánicos resultan costosos y pesados. Por lo tanto, el grupo de investigación trabajó en un diseño integral que resultó en un sistema pequeño, ligero, barato y más eficiente energéticamente.
El sistema base está conformado por un módulo transceptor inalámbrico; uno o más elementos de radiación y recepción electromagnética; una computadora central y un protocolo de comunicación específico para la banda de ultra-alta frecuencia, junto con un esquema de empaquetado de tramas de datos.
A esto se le añadieron sensores, un módulo de almacenamiento no volátil, un módulo de comunicación de tipo WWAN (red de área extensa inalámbrica) y una unidad de geoposicionamiento.
El sistema permite recolectar los datos de las boyas de manera remota, permitiendo de esta manera almacenar, procesar y presentar de forma visual los datos recolectados en sitios de monitoreo en tierra.
Al tener un protocolo de comunicación y una configuración específica de antenas y la forma en que se interconectan para promover la comunicación, el sistema permite crear redes más amplias.
“Permite desplegar redes entre boyas con saltos múltiples hasta que la información llega a la costa. Puede combinarse la comunicación multisaltos con comunicación celular para extender la cobertura de sistemas de comunicaciones tradicionales”, explicó Salvador Villarreal, investigador del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones y líder del Grupo de Investigación ARTS.
Los sistemas de comunicación convencionales en tierra utilizan antenas en ubicaciones altas, para lograr alcanzar 20 kilómetros y mucho más. Sin embargo, cuando este tipo de sistemas se colocan en el mar, el alcance máximo es menor a 20 kilómetros, debido en gran parte por el oleaje.
El título de esta patente establece como inventores a los doctores Salvador Villarreal Reyes, Raúl Rivera Rodríguez y Alejandro Galaviz Mosqueda, investigadores del CICESE; Edwin Martínez Aragón, Shiro Tadasuky Kaishi Romero, Christian Yair Soto Olivares y Enrique Guerrero Arbona, técnicos de este centro de investigación, así como Aldo Eleazar Pérez Ramos, Dania Covarrubias Martínez, Adrián Neftalí Sánchez, Marisela Rosales Jarquín y Germán Dorantes Rentería, estudiantes y egresados del posgrado en Electrónica y Telecomunicaciones del CICESE.
El Internet de las Cosas (IoT, en inglés) es un concepto que ya ha permeado en otras áreas, como las industrias automotriz y de electrodomésticos. “La patente es un sistema que permite habilitar redes de IoT de larga distancia en ambientes marinos. No usamos sistemas de compensación mecánica para compensar la pérdida de enlace ocasionada por el oleaje en las boyas, ya que es un sistema pasivo, por lo tanto, menos complejo, requiere menos mantenimiento y permite habilitar la conceptualización del IoT en este tipo de ambientes”, compartió Salvador.
“Después nos fuimos al mar a hacer los experimentos y las pruebas”, compartió Marisela Rosales, estudiante de doctorado. Mencionó que las primeras pruebas se hicieron desde la costa, en Ensenada, para experimentar distancias: desde la parte alta del CICESE hacia la UABC Unidad El Sauzal, después desde la UABC a Playa Hermosa.
“La teoría me dice una cosa, pero al pasar a la práctica encuentras cosas nuevas, entonces nos planteamos el cómo incorporar estas observaciones prácticas en el desarrollo. Así encontramos áreas de oportunidad que no habíamos considerado originalmente”, compartieron los entrevistados.
Este sistema fue una parte experimental de una de las líneas del Consorcio de Investigación del Golfo de México, megaproyecto que inició en 2015 y del cual el CICESE fue líder. Dentro de este proyecto fue que se hizo el desarrollo con el fin de contar con alternativas de comunicación diferentes a las utilizadas actualmente para boyas marítimas.
Lo siguiente para este grupo de investigación es afinar el equipo para posteriormente transferir la tecnología a la iniciativa privada y comercializar el sistema.
Christian Soto, gestor de tecnología de la Dirección de Impulso a la Innovación y Desarrollo del CICESE, agregó que este proyecto es un caso de éxito de investigación, desarrollo tecnológico e innovación porque conlleva todas las etapas: se observó un problema, se solucionó desde la ciencia básica y aplicada, continuó hacia el desarrollo de tecnología y logró una patente. Lo siguiente para este grupo de investigación es afinar el equipo para después transferir la tecnología a la iniciativa privada y comercializar el sistema.

