
TIJUANA.-En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, familias de niñas y niños dentro del espectro autista marcharon por las calles de la Zona Río en Tijuana, con el objetivo de visibilizar la falta de empatía, información y apoyo que aún persiste en la sociedad.
El contingente, conformado por madres, padres y menores, se reunió en el monumento a Cuauhtémoc y recorrió el bulevar Paseo de los Héroes hasta llegar al Palacio Municipal, vistiendo de azul, color representativo de esta condición.
Durante la movilización, los participantes portaron pancartas con mensajes como “El futuro será inclusivo”, “La diversidad nos hace únicos, el respeto nos hace humanos” y “¿Los adultos que exigen que los niños regulen su conducta ya dominan la suya?”, en alusión a los constantes juicios sociales hacia menores con autismo.
Madres de familia señalaron que uno de los principales retos es la falta de comprensión hacia conductas propias del espectro, como la hiperactividad o la dificultad para autorregularse, lo que con frecuencia genera miradas, críticas o comentarios negativos en espacios públicos.
“Más que un día del autismo, es un día para hacer conciencia. Queremos que la gente entienda que el autismo existe y que no debe verse como algo negativo”, expresó una de las participantes, quien también destacó la importancia de generar redes de apoyo, especialmente para familias que inician este proceso.
Otra madre compartió que, en diversas ocasiones, han enfrentado señalamientos y prejuicios, incluso de personas mayores, lo que refleja la necesidad de mayor educación e información sobre esta condición.
Además, los asistentes expusieron la falta de inclusión en el sistema educativo, señalando que muchas familias se ven obligadas a recurrir a escuelas privadas para garantizar una atención adecuada para sus hijos.
Al llegar al Palacio Municipal, los manifestantes permanecieron unos minutos en el exterior hasta que el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, salió a atenderlos. Durante el encuentro, escuchó sus principales necesidades, particularmente en materia de educación y programas de apoyo, e invitó a un grupo de familias a dialogar al interior del recinto.
Las familias coincidieron en que este tipo de acciones buscan generar un cambio social basado en la empatía, el respeto y la inclusión, recordando que cada niño es distinto y merece ser comprendido más allá de su condición.
Karen Castañeda / Border Zoom

