
Ciudad de México, 5 de febrero (SinEmbargo).– El Alcalde morenista de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, detenido como parte de la llamada Operación Enjambre, ya era investigado desde hace meses por presuntamente encabezar esquemas de extorsión contra empresas cerveceras y tequileras en la entidad. De acuerdo con autoridades federales, el Edil habría liderado una red de corrupción al interior del Ayuntamiento para extorsionar a comerciantes y empresarios, además de desviar recursos públicos.
Uno de los casos más visibles ocurrió en diciembre pasado, cuando Rivera Navarro protagonizó un enfrentamiento público con Grupo Cuervo, el principal productor de tequila del país. La empresa propiedad de Juan Francisco Beckmann Vidal lo denunció por un cobro excesivo del impuesto predial y por una presunta extorsión millonaria a cambio de no clausurar su planta Cuervo 1800, uno de los emblemas de la industria tequilera.
Tras su detención, el Gobierno federal informó que el Alcalde estaría vinculado con una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Junto con él fueron arrestados otros tres servidores públicos del Ayuntamiento de Tequila, todos señalados por su presunta relación con esa organización criminal.
“Lo peor que puede ocurrir es el vínculo entre la autoridad y la delincuencia… eso es corrupción”, afirmó la Presidenta Claudia Scheinbaum, luego del arresto por parte de autoridades federales, al alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, por extorsión y vínculos con CJNG (Cártel Jalisco Nueva Generación).
Diego Rivera, alcalde de Tequila, se encuentra en el penal del Altiplano en el Estado de México, luego de la detención imputado por operar esquemas de extorsión contra empresas cerveceras y tequileras de Jalisco, además de estar relacionado con una célula delictiva.
Borracho de poder y avaricia, el Alcalde de Tequila quiso extorsionar a Casa Cuervo

