Carlos Montes, supuesto agente del FBI, fue quien grabó conversación con la gobernadora Marina del Pilar
MEXICALI.- El coordinador del gabinete de la Presidencia de la República, César Yáñez, fue quien supuestamente le confirmó a la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, que se reuniera con Jaime Bonilla, para abrir la puerta al supuesto agente del FBI.
Fue un encuentro en Tijuana, en el restaurante San Marcos, con un agente de la FBI y el padre. Escogieron a Martínez Veloz porque revisaron antecedentes, y está fuera de los temas de riesgo.
El ex candidato de Movimiento Ciudadano dijo que a partir de la llamada de César Yáñez, Bonilla contactó a Marina del Pilar para que se reunieran y escuchara a Carlos Montes, un supuesto agente del FBI.
Después de perder una elección en Torreón, Coahuila, Martínez Veloz se vino a descansar a Tijuana, y al día siguiente lo contactaron para que se reuniera con el agente del FBI, quien fue el responsable de grabar la conversación de Marina del Pilar.
Denuncia íntegra de Jaime Martínez Veloz
CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA
Desde la Frontera Donde la Soberanía Se Desangra
Por Jaime Martínez Veloz Tijuana, Baja California
Presidenta:
Le escribo desde la línea donde México respira con dificultad. Desde la frontera donde el viento del Pacífico trae sal, polvo y secretos que nadie quiere escuchar. Desde Tijuana, esa ciudad que me adoptó en 1991 y que me enseñó que aquí la dignidad es más valiosa que el oro y más frágil que la paz.
Le escribo porque en Baja California algo se está pudriendo. Y cuando la podredumbre huele hasta la Ciudad de México, es porque ya no es un asunto local: es un asunto de soberanía.
Aquí, donde el país se sostiene con uñas y dientes, operadores políticos ligados al Partido Republicano de Estados Unidos se mueven como si fueran dueños del territorio. Aquí, donde la Constitución debería ser un muro, la han convertido en alfombra. Aquí, donde la frontera debería ser defensa, la han vuelto negocio.
Y el silencio —ese silencio que usted heredó y que ahora la rodea— está permitiendo que la grieta se abra.
I. El pasado que explica el presente
Usted puede revisar la historia: apoyé el proyecto de Morena hasta 2018, antes de que Jaime Bonilla Valdez se apropiara del movimiento en Baja California. Después del triunfo presidencial, Bonilla recibió un cheque en blanco para decidir el rumbo del Estado. Lo usó para lo que sabe: prepotencia, corrupción, arrogancia.
Intentó ampliar su mandato de dos a cinco años. La Suprema Corte lo frenó. El entonces Presidente guardó silencio. Y ese silencio abrió la puerta a lo que hoy vivimos.
Porque como aprendí en los diálogos con los zapatistas: “El texto sin contexto es pretexto.”
II. La reunión que revela la infiltración
Hace unas semanas, regresé a Tijuana después de una campaña en Coahuila. Un amigo me pidió vernos para hablar de un asunto de tierras en Ensenada. Acepté. Nos reunimos en un restaurante cerca de mi casa.
Al llegar, me encontré con dos sujetos que no deberían estar ahí.
El primero, joven, se presentó como Carlos, “oficial del FBI”. El segundo, su padre, Luis Trujillo, cuyo nombre real es Luis Armando Montes Trujillo.
Mi reacción fue inmediata: ¿Qué hijos de la chingada hago yo sentado frente a estos dos cabrones?
Carlos comenzó a hablar como si fuera virrey fronterizo:
—A partir de una llamada de César Yáñez a Jaime Bonilla —dijo—, por instrucciones de la Presidenta (según César Núñez), Bonilla nos presentó con la Gobernadora para ayudarle con el tema de la visa.
Le pregunté: —¿Y luego?
—La Gobernadora no quiere cooperar.
—¿Cooperar para qué?
—Para delatar a sus cómplices.
Entonces le solté lo obvio: —Si tú eres del FBI, ¿qué chingados tienes que ver con temas migratorios?
Su respuesta fue delirante: —El FBI controla todos los temas México–Estados Unidos. Incluso controlamos todos los sindicatos de La Laguna.
Ahí perdí la paciencia: Por mí, chinguen a su madre los tres. No saben ni madre de lo que están hablando.
Hubo un silencio. Luego, como si nada, me preguntaron a cuál precandidato de Morena apoyaría.
Les dije que a ninguno. No milito en Morena.
Entonces soltaron la bomba: —El mejor candidato para Donald Trump es Jesús Ruiz Uribe. Es el único que aceptó cooperar con el gobierno norteamericano. Ya entregó los organigramas de los vínculos entre los gobiernos de Baja California y grupos del crimen organizado.
No sé si esto sea cierto. Lo que sí sé es que el supuesto agente del FBI se presentó como enviado de Jaime Bonilla ante la Gobernadora, después de una llamada de César Yáñez, supuestamente por instrucciones suyas.
III. El abogado y el camote
Como si no fuera suficiente el descaro, el tal Carlos decidió agregar otro ingrediente a su guiso de arrogancia.
—La Gobernadora habló con un abogado —me dijo—. ¿Tú crees que alguien así debería ser contratado por ella?
La pregunta v…

