
TIJUANA.-Los recientes terremotos registrados en distintos países han vuelto a poner sobre la mesa la importancia de contar con construcciones capaces de resistir movimientos sísmicos, así como de garantizar que los materiales utilizados cumplan con las especificaciones para las que fueron diseñados.
Especialistas en ingeniería y geotecnia de Tijuana señalaron que la ciudad cuenta actualmente con herramientas técnicas y normativas suficientes para desarrollar edificaciones seguras ante sismos; sin embargo, advirtieron que el control de calidad durante el proceso de construcción continúa siendo fundamental, particularmente en obras de autoconstrucción.
Fredy Sánchez Leal, director de Saint Loyal, consultora geotécnica en Baja California, explicó que Tijuana cuenta con una ventaja al disponer de registros e instrumentación sísmica tanto en México como en Estados Unidos, lo que permite conocer el comportamiento de los movimientos de tierra en la región. “A mí, con la normativa actual que tenemos, ha sido suficiente para diseñar y construir edificaciones que me soporten los sismos”, señaló.
El especialista consideró que los terremotos ocurridos recientemente en países como Colombia, Venezuela, Indonesia y España han generado preocupación entre la población.
Detalló que antes de autorizar una construcción, se requiere un estudio geotécnico realizado por un profesional certificado, mediante el cual se determina el tipo de suelo, las características de la cimentación y las condiciones que deberán considerarse para el diseño de la estructura.
A partir de ese estudio, los ingenieros estructuristas toman en cuenta factores como las cargas de la edificación, el viento y los movimientos sísmicos para diseñar una estructura que cumpla con las normas mexicanas y, en determinados proyectos, con estándares internacionales.
Por su parte, Maximiliano Sajama, director de Mexar Ingenieros, destacó que los daños ocasionados por terremotos también han permitido identificar deficiencias en algunas edificaciones, particularmente cuando los materiales no cumplen con las especificaciones establecidas en el proyecto.
Explicó que en algunos casos los edificios han colapsado debido a que el concreto no alcanzó la resistencia requerida o porque el armado de la estructura no fue ejecutado correctamente.
“Ahí es donde se dan cuenta de que el control de calidad no fue el correcto”, afirmó.
Sajama explicó que los laboratorios especializados son contratados para verificar la resistencia del concreto y la calidad de los materiales utilizados en las obras, y advirtió que cuando se detecta que un concreto no cumple con las características requeridas, deben intervenir ingenieros estructuristas para determinar las medidas de reforzamiento necesarias.
El especialista señaló que las construcciones de mayor relevancia en Tijuana actualmente cuentan con mecanismos de control de calidad, pero consideró necesario fortalecer la supervisión y regulación de los laboratorios encargados de realizar estas pruebas, con el objetivo de garantizar que sean competentes y confiables.
Uno de los principales retos, agregó, se encuentra en la autoconstrucción, donde no siempre existe el mismo nivel de supervisión técnica que en los grandes proyectos. “Si tú no llevas un control de calidad no puedes tener la certeza de que tu edificación pueda soportar algún tipo de evento natural”, advirtió.
Ante este escenario, planteó que las autoridades municipales podrían establecer mecanismos que permitan a las personas que construyen por cuenta propia acceder a controles de calidad y asesoría técnica, de manera que se reduzcan riesgos tanto para quienes habitan esas viviendas como para sus vecinos.
Fotos: Selene Reynoso / Border Zoom

