Comunicado de prensa
La deuda histórica con las mujeres comienza a saldarse con acciones tangibles en la vida cotidiana, en el marco de los Gobiernos de la Cuarta Transformación
Estos logros alcanzados no significan que la lucha termina sino que avanza
Mexicali, B.C., a 23 de marzo de 2026.- Al emitir un posicionamiento ante el pleno, la Diputada de Morena, Norma Angélica Peñaloza Escobedo resaltó que durante años México arrastró una deuda histórica con millones de mujeres que enfrentaron desigualdad de oportunidades, salarial, violencia estructural y exclusión política.
Opinó que esa deuda comienza a saldarse con acciones tangibles en la vida cotidiana de la mujer, en el marco de los Gobiernos de la Cuarta Transformación, encabezados por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y ahora por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Luego argumentó que ahora por primera vez en la historia de México, una mujer encabeza el Poder Ejecutivo Federal, lo que representa no solo un hecho histórico, sino un cambio estructural en la vida pública del país.
También se refirió en su posicionamiento, a los programas sociales que reconocen el trabajo de las mujeres, especialmente de quienes históricamente han sostenido el hogar y la economía comunitaria.
Así mismo, mencionó que se han impulsado: reformas para erradicar la violencia política en razón de género y garantizar una participación libre y plena; la creación de la Secretaría de la Mujer; la Reforma de Igualdad Sustantiva, y la creación de Programas Sociales en los que se les brinda apoyos a madres trabajadoras.
“Los logros alcanzados no significan que la lucha haya terminado; significan que estamos avanzando. La transformación también es feminista cuando combate la desigualdad, cuando reconoce derechos y coloca a las mujeres en el centro de la política pública”.
En la tribuna pública, Angélica Peñaloza consideró que, esta lucha no ha terminado, ahora es una lucha cultural, de ideologías arraigadas por décadas en el pensamiento de millones de mexicanos y también de algunas mexicanas. Y debe ser todos los días en los hogares, trabajo, relaciones personales, centros deportivos, en lo educativo, y en el terreno político.
Y debe darse hasta llegar a una verdadera generación, donde se reconozca la igualdad cultural, porque es una lucha de todas y de todos, siempre acompañadas de los Gobiernos de la 4ta transformación.

