
Fotos Daniel Reséndiz
Piden 144 horas de plaza para determinar la Vinculación a Proceso, mientras tanto los imputados permanecerán en prisión por el delito de Desaparición de Personas
MEXICALI.– Lo que comenzó como una audiencia virtual de formulación de imputación terminó por destapar un «escuadrón de la muerte» en Mexicali. Tras una investigación de tres años, la Fiscalía General del Estado (FGE) acusó formalmente a policías municipales, estatales y al grupo criminal «Los Rusos» de operar una red de entregas y ejecuciones en la capital de Baja California. El objetivo: limpiar la plaza de rivales como «Los Chapitos» o la gente de «El Patas Cortas».
El Juez Fernando Serrano impuso prisión preventiva como medida cautelar, al ser uno de los delitos la desaparición forzada de personas, por lo que el ex director de Seguridad Pública y ex Fiscal Regional Mexicali, Pedro Mendívil, y los agentes Luis Alfonso Jacobo Alvizu, Kevin González Álvarez y su hermano Jesús Armando González Álvarez y Juan Carlos Jacquez.
Aunque el caso involucra a 13 implicados (cinco ya bajo proceso penal con Número Único de Caso 02-2023-00334 ), destacando Pedro Mendívil, exdirector de Seguridad Pública (2022-2024) y exfiscal Regional. Mendívil exigió una audiencia pública que hoy se sigue a través de pantallas: imputados desde prisión, abogados y jueces conectados a distancia, y reporteros observando los rostros del caso desde una sala de prensa.
El «Shots» como zona de captura
Aunque el bar «Shots» acumula 12 desapariciones, la Fiscalía centró la acusación en dos casos clave. El mecanismo era sistemático: los guardias del antro detectaban a sospechosos y llamaban a los policías. Los agentes hacían arrestos falsos en patrullas y entregaban a las víctimas a la mafia en un pick-up rojo. El destino final era la muerte o la desaparición.
Aunque el bar «Shots» acumula 12 desapariciones, la Fiscalía centró la acusación en dos casos clave. El mecanismo era sistemático: los guardias del antro detectaban a sospechosos y llamaban a los policías. Los agentes hacían arrestos falsos en patrullas y entregaban a las víctimas a la mafia en un pick-up rojo. El destino final era la muerte o la desaparición.
Protección desde la cúpula
La fiscal Ariana Betzabé afirmó que los altos mandos recibían pagos y se reunían con el crimen organizado. Quienes denunciaban las anomalías dentro de la corporación eran congelados o cambiados de turno.
La fiscal Ariana Betzabé afirmó que los altos mandos recibían pagos y se reunían con el crimen organizado. Quienes denunciaban las anomalías dentro de la corporación eran congelados o cambiados de turno.
En la sala de prensa el ambiente es tenso y los reporteros anticipan la vinculación a proceso, pese a que restan 144 horas para el fallo. Mientras tanto, en la prisión, la violencia ya comenzó: uno de los policías imputados pidió protección urgente tras ser agredido por la población general del penal.

