Delegado Federal Ruiz Uribe niega formar parte de banda de ladrones, él informó al Gobernador de aseguramiento de dinero en «retén» y «moches»

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Reta a demostrar que haya relación con Rosendo Colorado, renuncia si le presentan pruebas, dijo el funcionario federal, «no formo parte de una banda de ladrones»

Por Jaime Delgado

MEXICALI.-El Delegado Federal Jesús Alejandro Ruiz Uribe, quien fue el encargado de informar al gobernador Jaime Bonilla, sobre los «moches» que se estaban cobrando por parte de la secretaria del Bienestar, Oficial Mayor y posiblemente Amador Rodríguez Lozano, fue hace un mes que llegó ante él, Rosendo Colorado para denunciar ilegalidades, «no formo parte de una banda de ladrones, sino de un gobierno democrático».

En una plática con el funcionario federal, rechazó que haya sido un traidor, sino fue quien puso al tanto al titular del Poder Ejecutivo del Estado, y así será de cualquier caso de corrupción que me entere.

«No formo parte de una banda de ladrones, formo parte de un gobierno democrático, y no me van a meter a esa lógica», de que él haya llevado a Rosendo Colorado, para trabajar con el gobierno estatal, sino que al inicio del mandato de Bonilla, se enteró sobre los hechos del retén militar, donde un sujeto, colaborador cercano de la ex secretaria del Bienestar, Cynthia Gissel García, fue detenido con un cargamento de dinero en efectivo.

El funcionario federal dijo que estuvo cuando el gobernador Jaime Bonilla, ordenó la investigación, y les echó a perder el «negocio» de los «moches» en las licitaciones de proveeduría de alimentos a penitenciarias.

Ruiz Uribe confía plenamente en el gobernador Jaime Bonilla, está decidido a combatir la corrupción y cuenta con «mi lealtad».

El Delegado Federal aceptó que sí pidió al secretario General de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano, recibir a Rosendo Colorado, porque en los diálogos en WhatsApp con Cynthia Gissel García Soberanes, se involucraba al ex priísta y segundo hombre de importancia en el gabinete estatal, pero en vez de denunciar el funcionario estatal optó por repartir regaños.

«No soy coordinador de un gabinete», dijo el funcionario federal.

Ruiz Uribe retó a cualquier persona que le demuestre que haya tenido relación con Rosendo Colorado, renuncia al cargo si hay pruebas.

La única ocasión que conoció a Rosendo Colorado, lo buscó para denunciarle los «moches», y lo que hice fue informarle al Gobernador Jaime Bonilla y al secretario General de Gobierno.

Rodríguez Lozano atendió a Rosendo Colorado pero para regañarlo, quien había repartido dinero en efectivo a funcionarios estatales a cambio de contratos (según testimonio dado a PeriodismoNegro).

AFN POLÍTICO: Ruiz Uribe pidió recibir a Rosendo

DORA ELENA CORTÉS
afntijuana@hotmail.es

TIJUANA BC 2 DE DICIEMBRE DE 2019 (AFN).- Alrededor del 12 de noviembre de este año, cuando el escándalo había estallado dentro del gobierno del Estado por el tema de “los moches”, el delegado único de la Federación en Baja California, Jesús Alejandro Ruiz Uribe llamó al secretario general de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano, para pedirle que recibiera a Rosendo Colorado, quien a la postre se convirtió en el principal acusador de la ahora ex secretaria de Bienestar Social Cynthia Gissel García Soberanes, del ex oficial mayor, Jesús Demián Núñez Camacho, y hasta del propio Rodríguez Lozano.

De Ruiz Uribe ya se habría dicho que conocía, y tenía relación con el mencionado Colorado, y que fue quien presentó a este hombre ante Cynthia Gissel, para que, según esto, le apoyara en sus tareas de beneficencia, por lo que la ex diputada federal, de hecho lo acusó ante AFN, de estar buscando la manera de sacarla de esta administración, supuestamente coludido con la secretaria de Honestidad y Función Pública, Vicente Espinoza Martínez.

Con la petición que el delegado federal habría hecho a Rodríguez Lozano, serían dos las vinculaciones que se harían entre ambos personajes (Ruiz Uribe y El Colorado), por lo que cuestionamos al Secretario de Gobierno sobre esta versión, para conocer de la veracidad de lo revelado al del barrio.

El secretario aceptó que recibió esa llamada, y dijo que le sorprendió que Ruiz Uribe le pidiera recibir a este hombre, que por cierto no tenía un primer nivel dentro de esta administración (El Chendo dijo que ni nombramiento), pero que Ruiz Uribe le señaló que sería bueno que lo atendiera, para que de una vez se terminara eso de que lo estuvieran señalando, de supuestamente haber recibido recursos en este tema, por su cercanía con Cyinthia Gissel.

Sin embargo, comentó Rodríguez Lozano, en la fecha y hora establecidas, en lugar de Rosendo se presentaron Isaías Bertín, integrante de la Mesa de Seguridad en Baja California, y Fernando Serrano García, ex presidente del PAN en Rosarito, ex colaborador de Mirna Rincón González -ex alcaldesa de esa ciudad- y efímero colaborador de la actual presidenta municipal Aracely Brown, con la que por cierto salió “peleadísimo”.

En la reunión Bertín le preguntó que si era verdad que había recibido en una ocasión a “El Huevero”, Humberto Valadez García, quien era señalado de haber pagado “moches” para obtener un contrato, y a esto, Rodríguez Lozano respondió que no lo había visto una sola vez “sino tres”.

La primera vez refirió a Agencia Fronteriza de Noticias, este personaje llegó acompañado de Cynthia Gisel, y “El Chendo” Colorado, quienes se lo presentaron como un presunto proveedor, interesado en obtener el contrato para alimentos de los reos en los penales de Baja California.  Reconoció que le sorprendió ver a Cynthia, ahí, con ese tema, pero que ella le dijo que manejaría a través de su dependencia, lo referente a esos contratos.

Ante unas preguntas que le hizo, Valadez aceptó que él no era un empresario en el renglón de los alimentos sino que tan sólo era distribuidor de huevo. Señaló haber comentado que el Gobierno del Estado no entregaría contratos en esas condiciones: “porque no podíamos comprar por un lado los huevos, por otro los tomates, y así sucesivamente con todos los insumos, sino que lo que estábamos buscando, eran empresas que atendieran este renglón”.

En una segunda ocasión le informaron en su oficina que lo buscaba Humberto Valadez, el que hizo hasta dos horas de antesala en su oficina, porque el secretario de Gobierno estaba ocupado. Cuando finalmente logró ingresar, le manifestó que entonces le interesaría ser el proveedor de las “tienditas”, refiriéndose a los establecimientos comerciales (por llamarles pomposamente), que operan dentro de los reclusorios, y que venden alimentos -y otros productos- a los reos.

Ante este nuevo interés, Rodríguez Lozano señaló que también se le dijo que se tiene en revisión el funcionamiento de estos sitios, y que al definir se buscaría también a proveedores que fueran del ramo.

La tercera ocasión en que lo vio, dijo, fue cuando pese a las negativas se presentó en la reunión en la que se analizarían las condiciones para las propuestas que los proveedores harían al gobierno del Estado, y que se celebró ante la presencia de por lo menos ocho de estos, así como funcionarios -entre los que se encontraba Cynthia Gissel, y encabezando la reunión, el Gobernador de la entidad, Jaime Bonilla.

Durante esa reunión Rodríguez Lozano confirmó que el gobernador del Estado les indicó cuáles serían las reglas, y solicitó que presentaran sus propuestas, lo cual fueron haciendo cada uno de los interesados, y cuando él habló (El Huevero), refirió que trabajaba como persona física, y que era distribuidor del producto ya mencionado, por lo que el gobernante le señaló contundente, que no contratarían a personas físicas, sino solamente a empresas bien establecidas.

Les dijo a los aspirantes que esto se tendría que hacer “muy abierto”, que tendrían que presentar sus actas constitutivas (como ya lo establecen las normas existentes) y transparentar quiénes son los socios, además de tener el suficiente capital social como para garantizar un servicio de esta naturaleza.

Hasta ahí lo dicho por Amador Rodríguez Lozano, lo cual llama la atención por algunos detalles, como la relación del delegado federal con El Chendo Colorado, quien durante mucho tiempo fue de las personas más cercanas al ex candidato a la gubernatura de Baja California por el PRI, Enrique Acosta Fregoso, lo cual es hablar de personajes con varias “horas de vuelo”.

También destaca el hecho de la presencia -en estos temas- de Fernando Serrano García, quien supuestamente sería el subsecretario de Bienestar Social con Cyntia Gissel García Soberanes, según lo que ya se tenía pactado, sin embargo, un pleito que este ex panista tuvo con Aracely Brown, alcaldesa de Rosarito, lo dejó fuera del esquema y enfrentado –también- con Cynthia Gissel, según le dijeron sus fuentes al reportero del barrio.

Por lo comentado a este reportero, Fernando Serrano primero era acérrimo enemigo de la ex presidenta municipal panista Mirna Rincón González, pero al final terminó convirtiéndose en su colaborador cuando ella todavía presidía el “quinto” municipio, aunque en las internas del PAN, él sería uno de los aspirantes, que no pudo superar que la posición se la dieran a Rincón.

Por lo que se dice, a través de Mirna Rincón (que desde un principio mostró simpatía y cercanía con su sucesora Aracely Brown), Serrano llegó a colaborar con esta primera presidenta municipal de la Cuarta Transformación, pero, por alguna razón pelearon, y esto quedó videograbado, inclusive, en el momento en que Serrano la amenaza con la advertencia de que la habría de “destruir”.

A raíz de eso, Cyntia Gissel le retira a Serrano la promesa de convertirlo en subsecretario, bajo el argumento de que no permitiría que se le faltara el respeto a ninguna mujer, y que por lo tanto, ya no sería bienvenido dentro de su equipo; esto hizo que Serrano ahora le tomara especial encono a la ex secretaria, y dicen las malas lenguas, que fue uno de los que delató -hacia el interior del gobierno- a Cyntia Gissel. Fernando Serrano por lo que sabemos sigue acompañando a funcionarios como Bertín no obstante estos señalamientos.

Por otra parte, también nos enteramos que Rosendo Colorado dijo a Jaime Delgado -director de Periodismo Negro, en Mexicali- que él no dio ninguna entrevista más que la otorgada a él, y que lo que apareció el viernes en el semanario Zeta, no fue en entrevista “sino que lo sacaron de la investigación que Vicenta Espinoza Martínez está haciendo”, tal y como lo refirió esta publicación.

Otras fuentes -por su parte- comentaron que efectivamente, Vicenta Martínez ha avanzado en la investigación que se le ordenó desde el momento en que esto se conoció hacia el interior d gobierno del Estado, sin embargo ella aseguró -entre otros a Rodríguez Lozano- que muchos datos de los que aparecen ahí, ella no los lleva en su investigación “porque son datos muy sensibles que solo se manejaron en la Mesa de Seguridad a la que ella no tiene acceso”.

Esto hace más interesante el caso, porque de nueva cuenta llevaría a pensar que la investigación, y lo sucedido con respecto a estos malos manejos -y la detención que se hizo de un colaborador de la ex secretaria de Bienestar, surgieron, precisamente, de quienes participan en dicha Mesa.

Ahora, por lo que se refiere a la enemistad que existe entre Cynthia y Vicenta, las fuentes señalaron que sí hubo un desacuerdo entre éstas. No obstante eso, en el “jalón de orejas” que se dice que Jaime Bonilla hizo a sus principales colaboradores, aparentemente le habría indicado a la Secretaría de Honestidad que realice una investigación despojada de situaciones personales, y con todo profesionalismo, que en realidad refleje lo que ocurrió alrededor de todo esto.

*.- El gobernador les enmienda la plana

Apenas regresó de la Ciudad de México (donde acompañó en la celebración de su primer año de gobierno al presidente de la república Andrés Manuel López Obrador), y Jaime Bonilla Valdez -gobernador de Baja California- desplegó el látigo, llamó al orden a sus funcionarios, y decidió dos de los primeros cambios dentro de su gobierno, para tratar de contener un poco la crisis que estalló ante la parálisis e inmovilidad de las áreas de su gobierno, que debieron reaccionar a tiempo.

Tras las licencias solicitadas por la hija de Cynthia Giselle García Soberanes para su señora madre, y de Jesús Demián Núñez, como oficial mayor (y que por lo visto fueron tomadas como renuncias) Bonilla Valdez decidió que en el primero de los casos tomara posesión la rosaritense Laura Torres Ramírez, en tanto que en el segundo, el contador público Héctor Mares Cossío, cumpliéndose -entre paréntesis- con los pronósticos que en este sentido hicimos el sábado anterior, con base a trascendidos.

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